jueves, mayo 11, 2006

Monstruosa goleada del Quesocerdo al Chichinabo con un 1.000-0 del que no hay precedentes en la historia del fútbol mundial. El guardameta chichinabesco, avergonzado por el resultado (a pesar de que él fue el mejor de su equipo evitando varias docenas de goles cantados) ha decidido retirarse no solo del fútbol, sino del mundo en general y anoche mismo ingresaba como hermano lego en un monasterio de rígida clausura del que no piensa salir jamás de los jamases. Esta mañana, como se aprecia en la foto, ya se encontraba laborando en el huerto del convento a las siete de la mañana aunque la vergüenza por la goleada sufrida aún le impide mostrarse a cara descubierta ante los otros monjes.

4 comentarios:

matias plaf dijo...

noticia de última hora: el monje cocinero del convento, que es un acérrimo hincha chichinabista, ha reconocido al ex-guardameta y le ha arreado mil sartenazos en la cabeza, uno por cada gol recibido, enviándolo a la enfermería del convento ligeramente mareado

Chichinabo forever dijo...

GGGRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!
Donde esta el convento ese...????!!!!!

barroco dijo...

chuta mas encima ,, creo que la vida se ensaña con nuestro amigo si total mil goles no son nada

Goñi Garciaga dijo...

Pobre tipo....y encima lo golpean...menos mal y esta liga no se juega en colombia o de lo contrario...